Durante la pasada jornada se produjo una irrupción de aire frío en altura asociada al paso de una vaguada. El cambio no supone todavía una ruptura definitiva del patrón veraniego, pero sí ha sido suficiente para favorecer un descenso claro de las temperaturas nocturnas en Elche y el Baix Vinalopó.
El mapa de temperaturas mínimas de la red MeteoElx muestra valores inferiores a 15 °C en varios puntos del Camp d'Elx. En numerosas pedanías la madrugada ha quedado por debajo del umbral de noche tropical, mientras que en la ciudad los registros se han mantenido mayoritariamente entre 20 y 21 °C.

El contraste entre la ciudad y el campo vuelve a ser evidente
El enfriamiento ha sido mucho más acusado en las zonas rurales y en los enclaves con mayor capacidad de pérdida radiativa nocturna. La trama urbana ha conservado más calor acumulado, manteniendo mínimas próximas al umbral tropical. Este contraste vuelve a mostrar el papel de la urbanización y de la isla de calor nocturna en el comportamiento térmico del municipio.
El origen del cambio está en altura
La evolución de los sondeos y de la temperatura a 500 hPa permite seguir con claridad la llegada del aire más frío. En los últimos días se observa un descenso progresivo de la temperatura en torno a los 5.000 metros de altitud, coherente con el paso de la vaguada que ha afectado a la Península.


La situación sinóptica muestra una ondulación de la circulación atmosférica con aire más frío avanzando hacia la Península. Esta configuración ha favorecido una atmósfera menos cálida y, combinada con condiciones nocturnas favorables, ha permitido que las temperaturas desciendan con mucha más facilidad.
Un alivio temporal, no el final del verano
Conviene no interpretar este episodio como un final anticipado del verano. El descenso es transitorio y las temperaturas volverán a recuperarse. Sin embargo, meteorológicamente es una señal interesante porque rompe, aunque sea de forma puntual, la enorme continuidad térmica que ha caracterizado el verano de 2026.
